Con los creadores se aprende a crear


30 personas desconocidas en una nave del Matadero de Madrid. 30 personas con diferentes maneras de vincularse al cuerpo y al movimiento. 30 personas con inquietudes diferentes. 30 personas y un creador, Chevi Muraday, uno de os bailarines más importantes del panorama de la danza en España.

4 días de intenso trabajo, de dinámicas grupales, interacción continua, límites, miedos, sensaciones de vergüenza superadas y un fuerte vínculo que Chevi supó tejer entre nosotrs desde el primer momento. El vínculo que genera el trabajo grupal marcado por el amor al grupo.

Trabajar traspasando tus límites desde la alegría y el disfrute. Emocionarte, partirte de risa, bailar y encontrarte contigo. Sentir lo vulnerable de tu cuerpo y del de tus compañeros, cuidarse, trabajar en serio, desde la más profunda broma.

Cuando puedes conocer de primera mana el trabajo consciente, entregado y tremendamente bien cimentado de alguien como Chevi Muraday, te llevas muchas enseñanzas.

Pedagógicamente nos llevo por una clase magistral hilvanada de la mejor y más sutil de las maneras. Emocionalmente nos hizo enamorarnos a todos, nos hizo querer estar allí, cada instante, sin importar otra cosas más que lo que estaba pasando en cada momento.

Para mi ha sido una fuente de inspiración que ha conseguido que me guste un poco más lo que hago.

Mil gracias desde aquí a Chevi y a los antiguos 30 desconocidos que ya son un poco parte de mi!

#clases #aprendiz

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 Danzas de raíz