Privilegios de la imaginación


Dramaturgias de la imagen:

del "¿me entiendes?" al "ME EXPLICO"

Educar la mirada en la era de la imagen es una ardua tarea. Es un hecho que estamos literalmente bombardeados de imágenes, nadamos en ellas. Sin tiempo de digerir, vemos sin mirar continuamente y miramos sin observar todo el rato. Hemos perdido la capacidad de sentir hambre de imagen porque vivimos en la sobrealimentación de estas. Pero eso no significa, estar alimentados y haber desarrollado a la par una capacidad de visión mas amplia.

Imagínate lo significaría para alguien que vivió hace apenas un siglo, observar algo que sabe que no va a volver a ver, imagínate la de mecanismos de supervivencia de la memoria que se activan...Al igual que ya apenas nos aprendemos los números de teléfono, apenas nos aprendemos lo que vemos, y eso supone, salvo excepciones, no integrar la información...

MAR ANGOSTO

Cruzar el mar angosto, como decía Danerys en Juego de Tronos, evocando a lo desconocido de las tierras por descubrir, eso me viene a la cabeza al pensar en este curso de Dramaturgias de la Imagen, magistralmente impartido por Rakel Camacho, en el marco de los cursos de verano de la UNIA (Universidad de Andalucía). Cruzar el mar angosto y llegar a otro mundo, donde la mirada reeducada emerge de entre las cenizas de un destruido mundo de pantallas planas.

MIL PALABRAS

No, una imagen, no vale más que mil palabras por definición. Una imagen valdría eso, sí sabemos mirar,

sí miramos desde la consciente vista del ojo sensorial que conecta nuestra realidad con la realidad de la psique. No se puede mirar ampliamente sin usar todos los ojos posibles. Físicos y sensoriales.

Eso nos ha transmitido Rakel, por una parte. Porque como buen curso, no va solo de lo que anuncia, va del todo, porque la mirada artística, personal en cada individuo, tiene que ver con su todo.

Con sus gustos, con sus apuestas vitales, sus miedos y sus errores... en definitiva con su mirada. Y dentro de ella esos errores como grandes aliados de la creación.

El error es el íntimo amigo que no se calla lo que piensa de uno, es la palmada en la espalda de ánimo, y también el rival que te reta para superarte. En un mundo de optimismo falso, logró y superación obligada y perfeccionismo enfermizo, la capacidad de cometer errores nos coloca en posición de vulnerables, y de ahí solo hay que dar un paso firme para bucear en las cavernas de nuestros adentros, desde la vulnerabilidad, que se supera cada día desde lo mínimo. Y el cuerpo vulnerable, como continente de un ser, tiene grandes ventajas. La gran capacidad de poder ser una agente de experimentación, por vulnerable y permeable a los estímulos.

IMAGINACIÓN DIVINO TESORO

Al que solo se accede por la puerta de atrás por el tercer ojo. Fácil es abrir los trasteros de uno mismo, difícil es clasificar lo que hay en ellos. Esos materiales, materias primas de nuestros futuros actos de creación, sea para lo que sea, pero preferiblemente, para mostrarse. Esos ingredientes personales que nos definen en cosas y nos ayudan a expresar nuestra cosmovisión.

El contacto con los adentros se debe nutrir, elegir consciente-mente aquello que nos entra, optar por una alimentación sana, por una sana ingesta de estímulos. Saber lo que se consume, aún sin tener los porqués y decidir los comos y los cuandos.

El curso compuesto por una interesante parte teórica dedicada a la visualización, la reflexión y la explicación de los elementos disponibles para todos. Me hizo darme cuenta del compromiso de explicarse, desde uno mismo, sin pensar en explicarse para ser entendido. La responsabilidad del que quiere crear es en parte contar para ser sentido, más que para ser comprendido. Eso, por una parte, abre una libertad infinita para recibir la creación, y dar un sentido que también hable de la cosmovisión del que observa, y así es doblemente creación, y es un juego mucho mas intenso e interesante.

Y por otro, genera una libertad de acción creadora, donde el resultado pasa a un segundo plano, porque el proceso de uno mismo y de los equipos de trabajo, marca los pasos. Al mostrarlo, aquello que sea lo que has hecho, toma una vida propia, un camino que se escapa al control.

El arte actualmente está demasiado ligado a la expectativa del resultado, porque inevitablemente estamos en esta era de la exposición continua, de la expectativa. No podemos poner puertas al mar, pero sí podemos, saltar a los abismos del proceso que como personas que queremos crear tenemos a nuestra disposición.

HACEDORES DE IDEAS

La parte práctica nos puso entre las cuerdas a más de uno.

Cuando estás acostumbrado a hablar de una manera, cuesta mucho introducir otra. En mi caso, trabajo desde el cuerpo, y allí voy cuando quiero hablar desde lo abstracto. Abstrayendo todo en movimientos, considero que digo aquello que quiero. Y cuando tienes delante de ti, la posibilidad libertaria de hacerlo todo desde otra perspectiva, asusta...y sobre todo cuesta.

Todo parte de una idea, y ha sido un aprendizaje enorme, ver como nuestras ideas hechas acciones, fueron desgranadas con una mirada crítica, objetiva y limpia por Rakel. Me llevo muchos momentos mágicos, pero quizá el que más, es ver como la gente, los que estábamos allí, estábamos mirando. Desde la calma y la apertura. Ver como cada día, nos adecuábamos un poco mas al ritmo paciente del que mira lo que le ofrecen. y solo desde allí, reacciona conectado a su sensación interna del puro momento presente.

Sí, también hay que aprender a ser público...

Así que, después de estas bonitas experiencias compartidas, no me queda más que invitarme, que invitarnos de continuo a mirar...

www.laintemerata.com (Rakel Camacho)

www.cuartapared.es

Imágenes del curso tomadas por Patricia Álvarez


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